Seamos honestos, todos en algún momento

le hemos tenido miedo a vender.

 

Así se trate de solamente una venta de

garage (para deshacerte de los cachivaches de

tu casa) , lo piensas 2 veces antes de ponerte

hacer cualquier tipo de negociación, por el

miedo al rechazo.

 

Y déjame decirte que todo esto es normal.

 

Pero lo cierto es que vender no es algo

para nada difícil y tu tienes la habilidad

para vender y hacer cualquier tipo de

negociación.

 

Pero si aun te sientes inseguro (a) entonces

te daré algunas recomendaciones:

 

1. Cambia el mindset que tienes sobre las ventas.

 

 

Primero que nada quítate todas esas mentiras

que te han dicho desde que eras niño de que

hay que meterles presión, control y manipulación

a los clientes para que te compren.

 

Yo siempre he dicho que vender puede

ser la  expresión de amor más grande

que existe, siempre y cuando lo hagas con tal de

ayudar a tu cliente y no por exprimirle

hasta el último centavo de su cartera.

 

Teniendo eso en mente y poniéndolo en

práctica, te aseguro que ¡Podrás vender

de todo! 🙂

 2. Todos somos vendedores natos.

 

 

Aunque tu no te des cuenta, la verdad es que en

todo momento estás utilizando el arte de la

persuasión en tu beneficio (Incluso aunque

no sea necesariamente para ganar dinero).

 

Como cuando intentas convencer tu tía abuela

de te cuide a los niños para que tu pareja y tú puedan

ir al cine, estás utilizando el poder de la persuasión para

convencer a alguien de hacer algo.

 

Básicamente estás “vendiendo” una idea.

 

Y déjame decirte que de eso se tratan precisamente

las ventas, de convencer al cliente a que compre

tu producto ó servicio.

 

Una vez que te das cuenta de que las ventas están

en tu día a día, te darás cuenta que vender no

es  difícil como pensabas.

3. Nunca es demasiado tarde para aprender.

 

 

Recuerda que la vida es un aprendizaje infinito,

cada día que pasa es una oportunidad para

aprender algo nuevo.

 

Así que no te agobies si no tienes en claro que

decir en tu cita con tu cliente.

 

Ni tampoco decidas tomar uno de esos cursos

en los que te prometen enseñarte a vender en 7

días ó intentes imitar a personajes como:

“El lobo de Wall Street”.

 

¡Esas cosas  no funcionan!

 

Aprender a vender (cómo todas las cosas) toma

su tiempo y es cuestión de práctica.

 

Y si quieres lograr vender como campeón,

simplemente sé tu mismo (a) y no seguir los

típicos patrones que nos han infundido acerca

de los vendedores.

 

4. Vende con servicio.

 

 

Ahora ¿A qué me refiero con esto?,

a que debes vender con ética, vender aportando valor

a este mundo, ayudando a la gente a abrazar el concepto

y a aprender a negociar la vida que te mereces. ¡Sin excusas!

 

Por ejemplo: Si tu te dedicas al negocio de bienes raíces,

tú no solamente vendes una casa, si no que AYUDAS a una pareja

ó una familia a cumplir su sueño de tener un hogar, de tener un

patrimonio para heredar a sus hijos y de mejorar sus vidas.

 

Es muy importante lograr conectar con tu cliente

y entrar en confianza con él.

 

Recuerda siempre vender para ayudar a tus clientes a

resolver su “mayor dolor” o “problema”.

(Ayudar a un cliente a resolver su problema de una forma

positiva es lo más bello del mundo).

 

5.  Vigila tu expresión corporal.

 

 

En esta industria todo cuenta, desde no

mirar fijamente a los ojos de tu cliente,

hablar bajito, el que te suden las manos, etc.

 

La falta de seguridad afecta también

al momento de hacer una venta.

 

Aquí quiero hacer un paréntesis para mencionar

algo importante:

 

Recuerda que la persona que tienes

enfrente no es ningún inquisidor, es solamente

una persona igual a ti, no tienes porque sentirte

inferior , ni sentir pena en ofrecer tu producto ó

servicio. (Más adelante profundizaremos sobre

este tema).

 

Ahora, dicho esto,te daré algunos tips sobre

expresión corporal para que puedas tener

una negociación exitosa:

 

Sonreir es lo más importante. Si llegas a una entrevista

en dónde ni tu cliente ni tú sonríen, entonces difícilmente

se logrará cerrar la venta.

 

Si hablas bajito nadie te escuchará ni te entenderá

y tu cliente probablemente se aburrirá y se irá.

 

Si hablas muy fuerte, puede que tu cliente piense que estás

enojado (a) y piense que te estás desquitando con él.

 

Cómo cruzar los brazos, bostezar, rascarte mucho la cabeza,

etc. Y fíjate bien si tu cliente presenta algunas de estas expresiones.

 

Si es así, entonces quiere decir que se siente incómodo y

no le interesa nada de lo que dices (y es momento de hacer

una pausa en tu proceso de venta).

 

El no mirar fijamente a los ojos de la otra persona cuando

se le está diciendo algo se puede interpretar como una falta

de desconfianza y a su vez, el mensaje que tu quieres dar

puede no ser bien recibido por la otra persona.

 

Llegar a una entrevista pensando en “Seguramente no

voy a vender nada” , ” Ojalá esto termine pronto para que

yo me pueda ir a casa con mi comisión” ó “¡Qué flojera tengo

de estar aquí!”, no te va a llevar a que cierres una venta.

 

Es mucho mejor llegar con tu cliente estando relajado y

teniendo una mentalidad positiva, eso hará que te muevas

con más soltura .

 

6. Pon atención a las “señales negativas”.

 

 

¿Recuerdas que en el punto anterior mencionaba algo

acerca de las expresiones negativas?

 

Pues fíjate bien si tu cliente hace cosas como:

Mirar mucho su reloj, cruzarse de brazos, bostezar,

dirigir la mirada hacia otro lado, etc.

 

Si esto pasa entonces es momento de cortar la conversación

sobre ventas y hablar de otra cosa diferente.

(como diciéndole “¡Hey! presta atención, que aquí estoy”).

 

Cualquier cosa sirve para romper el patrón de la conversación,

por ejemplo: Si está mirando mucho su reloj puedes decirle:

 

“Oye está padrisímo tu reloj ¿Qué marca es?”

ó si ya de plano ves demasiado aburrido a tu cliente:

“Juan… te noto muy ausente… ¿Todo bien?

¿En que estás pensando?” ó “¿Hay algo que no  te

haga”clic” de todo esto que te estoy presentando?”.

 

Si lo notas algo apurado y ansioso por irse:

“Juan… perdón… ¿Tienes algún compromiso ó algo así? 

si tienes poco tiempo entonces te daré rápido toda la info

porque quiero apoyarte”.

 

Al usar frases de ese tipo no solamente estás haciendo

que tu cliente regrese su atención hacia ti, si no que también

estás eliminando cualquier tipo de objeción que pudiera

haber.

 

7. Un cliente es una persona igual a ti.

 

 

Aunque estés ante el presidente de una mega

empresa transnacional, por ningún motivo debes

sentirte menos. Recuerda que estás ante una persona

con defectos y virtudes al igual que tú y NADA te hace

diferente a él o ella.

 

Aquí debes tener cuidado de no llegar con tu cliente con el

ego por los cielos, diciendo que tu producto es la octava

maravilla del mundo ó de llegar tímidamente con la

incertidumbre de si te van a comprar o no.

 

¡OJO con echarte demasiadas “flores” ó demasiadas “pestes”!

 

Acuérdate también de tratar a tu cliente como si fueran amigos

(aunque jamás se hayan visto antes).

 

No lo trates con el clásico “Sr. Pérez” ó “Lic. Dominguez”,

mejor pregúntale si lo puedes”tutear” y llamarle por su nombre,

de este modo habrá más confianza entre ustedes

(ya si te dice que “no” pues ni modo).

 

 8. Utiliza palabras que tu cliente entienda.

 

 

No hay nada peor que llegar a una entrevista con

un vendedor y que dentro de su “speech” de ventas

incluya frases que suenen demasiado “técnicas” y

“elegantes”.

 

Debes expresarte de un modo simple y básico.

 

Utilizando palabras que fácilmente tu cliente pueda

entender y no recurras a palabras demasiado

“fashion”ó “trendy” ni mucho menos “rebuscadas”

solamente por que creas que suenen bien.

 

9. No te tomes nada personal.

 

 

Cuando te enfrentes al clásico “No tengo dinero”,

“No lo necesito”, “Está muy caro”, no debes sentirte

desanimado.

 

Quieras o no va haber varias personas que no

estén interesadas en tu producto y lo mejor

que puedes hacer en estos casos es preguntar

a tu cliente cosas cómo:

¿Cuánto estarías dispuesto (a) a pagar?” ,

“¿De que manera crees que mi producto pueda

ayudar a resolver tu problema?”,

 “¿Qué es lo que no te convence de mi producto?”

 

Partiendo de preguntas de ese tipo, tu cliente y tú

pueden llegar a una negociación que los

beneficie a los dos.

 

Y si de plano aún así tu cliente sigue diciendo “No”,

pues vete con el que sigue. Lo importante es que ya hiciste

el segundo intento por cerrar la venta, en lugar de

solamente conformarte con ser rechazado (a).

 

Acuérdate que no hay peor lucha que

la que no se hace.

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Ya para terminar te quiero decir que cuando

haces realmente las cosas con amor, es cuando

te salen mejor.

 

Así que ten la seguridad de que al salir a vender

estás cambiando al mundo ¿Porqué? por el hecho

de que estás cambiando y mejorando la vida de tus

clientes con tu producto.

 

La próxima vez que salgas a vender algo, recuerda hacerlo

con ética y por respeto no solamente a tus clientes, sino a ti

mismo (a), a la misma industria de las ventas, en lugar de

solamente vender para hacerte rico (a).

 

Espero te haya gustado este artículo y te ayude

a deshacerte de ese miedo por vender.

Dejame tus opiniones en los comentarios

y ¡Sal a vender con todo! 🙂

 

¡Un abrazo!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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