Existe un tema que siempre está rondando entre blogs, coaches, pláticas de superación, de emprendimiento, ventas, programas especializados, podcast, y bueno hasta en una que otra novela seguro se ha tocado este tema, la muy temida:

ZONA DE CONFORT

 

Hay mas leyendas alrededor de la zona de confort que del chupacabras, si existe, si no existe, si en el fondo es buena, si es mala, si se puede vivir con ella, o si es un invento de los  iluminatis.

La realidad es que en términos generales, la zona de confort podría definirse como la serie de límites que nosotros mismos nos ponemos o “un sitio” en donde nos quedamos para evitar sufrimiento, ansiedad y desesperación, como una burbuja dentro de la cual no hay nada de qué preocuparnos, pero que no nos deja avanzar en nuestros proyectos o trabajos.  

Tal vez pienses que tú no estás en ella o que no estás pasando por nada parecido, sin embargo, existen tres claves para identificar que te estás manteniendo en una zona de confort y tal vez no te has dado cuenta.

 

1.- Dejar para mañana lo que puedes hacer hoy

Procrastinar o como diría tu mamá cuando eras niño, “dejar para mañana lo que puedes hacer hoy”,  es una de las claves más comunes para poder identificar tu zona de confort.

Date cuenta cuántas veces al día o a la semana dices: “luego lo hago”, “no urge”, “lo puedo entregar después”, “no hay prisa”, la falta de responsabilidad en alguna tarea es una señal de que no queremos enfrentarnos al trabajo de realizarla, esto es podría significar que estamos en una zona de confort.

Preferimos estar en un punto de “no peligro” aunque eso nos pueda costar el trabajo, porque recuerda que si dejas para el final “lo fácil” no tardará en transformarse en algo difícil. 

 

2.- Siempre tienes una excusa bajo la manga

¿Alguna vez haz dicho alguna excusa para evitar alguna tarea?, muchas veces creemos que poner excusas pequeñas no es algo realmente malo, pero la realidad es que nos hacemos las costumbre de hacer a un lado nuestras responsabilidades importantes.

Si al procrastinar evitas las tareas fáciles y ves como poco a poco se convierten en difíciles generándote una presión y ansiedad tremenda, al dejar lanzar excusas para evitar tareas ni si quiera lo ves venir.

Vas creando una gran bola de nieve de excusas que cuando la haces a un lado, ves como las tareas principales se han acumulado o no queda tiempo de realizarás, esto grita a los cuatro vientos ¡ZONA DE CONFORT!.  

 

3.- Parece que nada te hace feliz

Las opciones anteriores para identificar si estás en la zona de confort eran acciones que realizabas o no realizabas, pero este punto es quizás el más difícil de encontrar: La insatisfacción.

  

Como diría la banda liderada por Mick Jagger (puntos extras en mi corazón si sabes de quién estoy hablando), hay días en los que sentimos que nada nos llena, ni nos satisface, que conseguimos ser felices con lo que hacemos, pero sorprendentemente lo seguimos haciendo.

Esto es una señal de que nos encontramos en una zona de confort gigante, estamos inconformes con nuestras actividades o nuestro trabajo pero preferimos eso a arriesgarnos a lo que soñamos o realmente deseamos.  

El problema con la zona de confort y mantenernos insatisfechos, es que (y aunque esto se escuche bastante poético) “devora nuestros sueños” podrías pasar años en un trabajo que te mantiene insatisfecho, viviendo una vida monótona en la que cuando te das cuenta han pasado años y tus sueños están cada vez más lejos.

Espero que logres identificar estos patrones que te mantienen en la zona de confort, espero de verdad que tomes acción y que la próxima vez que hagas algo, lo hagas por que es parte de a escalera que te llevará a que tus sueños se hagan realidad, recuerda que el primer mejor momento para hacer algo fue ayer, el segundo mejor momento es hoy.


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