Muchas veces vemos pasar la vida, llenándonos de ideas GIGANTES, de proyectos y pensamientos que solamente se quedan en el “quizás”, soñamos con lo que lograríamos hacer si nuestras ideas se materializaran, pensamos en grande pero actuamos el mínimo. 

No solo basta con pensar en grande y soñar al máximo, hay que trabajar el triple de lo que se sueña, no sólo se trata de soñar con lo que se puede lograr si no ir por ello, existen tres claves para que tus sueños no sólo se queden en tu cabeza y se materialicen (siempre y cuando tomes acción al respecto).

Visión

¿Por qué comenzar con algo que seguramente piensas tener?, porque tienes una gran visión de lo que quieres lograr, has soñado con que tu empresa se vuelva internacional y facture miles de dólares, bueno déjame decirte que tener una visión y tener un sueño, no es lo mismo.

Soñar es imaginar hasta dónde podemos llegar si no hubiera límites, y no me malinterpretes soñar no está mal, muchas grandes ideas, empresas, aplicaciones, proyectos etcétera nacieron de un sueño exageradamente fuera de la realidad, pero el sueño se transforma en visión cuando pones los pies en la tierra y ves la realidad.

Tener una visión es saber que para llegar a la cima debes dar el primer paso en la escalera, es saber a qué te enfrentarás y cómo lo derrotarás, no puedes ser el mejor vendedor de pescado si sólo pescas, serás el mejor vendedor después de que analices en qué zonas lo piden más, de qué manera y con qué frecuencia.

Tener visión es el primer paso para que nuestros sueños se vuelvan realidad, es pasarlos a un plano sólido y realista donde habrá temores, pero si tienes el punto siguiente de la lista, te prometo que será pan comido.

Coraje

¿De qué te sirve admirar el mar si no te vas a meter a nadar? , sabemos que soñar no cuesta nada y tomar acción sí, y aunque hay un par de pasos entre desearlo y hacer que suceda es donde debes de tener la emoción que todo emprendedor, empresario, artista o persona sin miedo al éxito ha desarrollado: el coraje.

La diferencia entre no tener miedo y tener coraje es clara; la falta de miedo no garantiza que harás algo al respecto, el coraje por su parte te impulsa a moverte, no por nada su significado literal es: valor, decisión y apasionamiento con el que se acomete una acción.

Si en este punto ya dejaste de temer, pero no te atreves a tener el coraje para hacer las cosas, no te preocupes, el coraje no se da en los árboles ni despiertas un día con toda la energía para derrumbar tus barreras e ir por el éxito.

El coraje aparece cuando encuentras un porqué, porqué deseas que tu empresa sea la número 1 en el negocio, porqué quieres que tus textos sean leídos por miles de personas, porqué tu producto debe estar en todos los hogares de latinoamérica.

Un porqué va más allá de cuánto dinero quiero ganar (importante motivación no hay que negarlo) pero cuando tu porqué te sobrepasa y abraza a otras personas, quitándoles dolor y repartiendo felicidad, entonces el coraje de convertir un sueño en algo tangible y disfrutable, aparecerá.

Acción

Aunque mi parte favorita de cualquier proyecto o aventura del tipo que sea, es la planeación, el tomar acción es el momento más emocionante, aquel en el que la visión y el coraje se combinan para dar ese primer paso  a lo que será la aventura de tu vida.

No hay mucho que decir de este punto, más que es en el que más aprendes, más sufres y más satisfacción te llevas, es el camino del punto A al B, te he contado en cursos, videos, posts y talleres que tomar acción es lo que define a un emprendedor de un wantepreneur, y aquí lo reafirmo.

Espero que este post te haya servido de mucho, sobretodo si estás a punto de convertir tus sueños en una realidad.


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