cris urzua entrepreneur

“No te arriesgues, ¿Qué necesidad tienes? ¡Te va MUY bien en la empresa!”

“No sueltes una liana sin agarrar bien la otra, es demasiado arriesgado…”

“Esta difícil la situación económica, ¡¿Como crees que vas a renunciar?!”

Aun así…

Ayer corte el cordón umbilical.

 

Incendie la red de seguridad y brinque sin paracaídas.

¿A donde brinque?

Al mundo del emprendimiento. Ayer me fui a dormir como líder de una empresa publica, que cotiza en la bolsa de valores de Nueva York y hoy desperté como emprendedor.

Me siento como Sean Parker en la película de The Social Network…

(…Pero sin haber fundado Napster… o ser Justin Timberlake… o ser Sean Parker… Bueno, en otras palabras me siento un poco desempleado como dice la chica).

¿Por qué renuncie?

 

1) Por que ser empleado, aunque sea en ventas, no se alinea con mi visión de vida.

2) Por que hoy se que la verdadera “seguridad” no es un empleo, es saber vender.

3) Por que necesito el reto. Necesito crecer. Necesito incomodidad.

No fue una decisión impulsiva, mi OCD me haría imposible hacer algo así. Fue una decisión que tome después de más de 5 años de darle vueltas por mi cabeza (¡Maldito “analysis paralysis”!) y estoy comprometido a hacer que esta decisión sea la mejor decisión de mi vida.

Y no mal-interpreten mi emoción por ingenuidad

Se que el 80% de las empresas nuevas quiebran en el primer año.

Se que cambie una maquinaria bien engrasada de prospectos diarios por un cuchillo entre los dientes y mi necesidad de salir a cazar a la selva.

Se que si antes me despertaba a las 4am por gusto, ahora será por necesidad.

Se que tire mi zona de confort a la basura.

Lo se, lo se, lo se.

No se preocupen por recordármelo, mis seres queridos se han encargado de hacerlo.

¿Y que siento ahora que renuncie?

 

Emoción, felicidad, motivación, energía, confianza e inspiración.

Incertidumbre, nostalgia, miedo, y pánico (pánico, PÁ-NI-CO).

Todo un collage de emociones pasa por mi mente.

A veces todas en una sola hora, a veces en media.

Pero les escribo para compartir mi viaje con ustedes, por que se merecen saber que en el camino hacia el éxito no todo es miel sobre hojuelas, no todo es bling bling y carteras Mont Blanc.

Hay momentos de incertidumbre.

cris urzua coin flip

Momentos donde tiras una moneda al aire y haces todo por mover las probabilidades en tu favor para intentar salirte con la tuya. Para poder seguir vendiéndole al mundo que te mereces vivir la vida que quieres al pie de la letra.

Hay momentos donde tienes que ser débil.

Momentos donde romperás todo lo que construiste, quedarás vulnerable y empezarás a construir de nuevo.

Y en especial, hay momentos donde todos te dirán que estas loco pero tu corazón te dirá que ellos están mal.

Esos momentos, son exactamente cuando tienes que actuar.

Y no me estoy aventando a lo desconocido, tengo un plan (mas o menos).

Tengo un plan como cualquier otro emprendedor, un plan que requerirá sacrificios, flexibilidad, cientos de horas de trabajo invertidas, apoyo emocional y un par de crisis existenciales para concretarse.

Pero hoy por hoy, soy fiel a mi coro, fiel a mis creencias y estoy comprometido en hacer que las cosas sucedan.

¡Gracias por ser parte de este viaje impresionante! Y aunque suene a cliché… Sin ustedes que leen este blog cada semana, sin todos ustedes que dan Like, Share, retweet, mandan emails, comentan, saludan y extienden la mano vendedora para saludar a diario…

No tendría la inspiración para hacer esto.

Gracias por permitirme servirles. 

I love you all.

Vamos a hacer que esto funcione.

Todo esta en juego.

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